LAS DIOSAS DE NUESTRA TIERRA

En nuestro país existen potentes energías de lo Divino Femenino que custodian los parajes naturales, y tienen regencia sobre ciertos ámbitos de la vida humana, vegetal y animal. Si bien no todas son reconocidas como Diosas por los pueblos originarios, sus atributos y su energía nos conectan a las manifestaciones de la Gran Madre Cósmica.
El trabajo de quienes conformamos el templo es activar las energías de estas deidades mediante nuestras ceremonias, las ofrendas, los procesos devocionales y la invocación. Trabajamos con una Rueda Medicinal establecida de acuerdo a nuestra geografía (como país) e invocamos a los diferentes aspectos de la Diosa que se manifiesta en la naturaleza de una manera específica de acuerdo al pacha que estemos transitando: Sisa pacha (Ñusta o doncella)/ Rupay pacha (Mujer jaguar)/ Tarpuy pacha (Mama)/ Tamia pacha (Ñawpa- anciana).

¿Porqué Paqarina?
Quienes vivimos en la zona Andina hemos escuchado alguna vez la palabra Paqarina, sin embargo no siempre conocemos su significado.
La Paqarina, para las culturas antiguas que se desarrollaron en los Andes, es un lugar que designa al espacio mítico donde se gesta la creación, y de donde provienen los ancestros civilizadores, es un espacio sagrado de donde emana causay o energía vital y donde los pueblos se pueden comunicar con l@s ancestr@s, recibir visiones, sanación, iniciarse o conocer las entradas a los otros mundos donde habitan los aliados de poder del yagcha.
Las Pacarinas nos remiten al útero sagrado de la Gran Madre, representado en lagunas, océanos, ojos de agua y cavernas. Suelen ser estos los principales sitios honrados como Pacarinas.
En el templo de la Diosa, sentimos que este es el nombre con el que debemos traer de regreso a la Diosa Madre en este territorio. Reconocemos que su presencia se va transformando a medida que se suceden los cuatro pachas o tiempos que nuestros ancestros reconocieron:
Sisa Pacha – Tiempo de Florecimiento – Ñusta Paqarina.
Rupay Pacha – Tiempo de calor y sequias – Quilago Paqarina.
Tarpuy pacha – Tiempo de siembra – Mama Paqarina.
Tamia pacha – Tiempo de Lluvia – Ñaupa Paqarina.
Ñusta Paqarina
La Ñusta Paqarina es la guardiana de las semillas, Ella es eternamente joven y anciana al mismo tiempo. Ella es el perpetuo verdor de nuestro territorio que no es conquistado por el invierno. En los hemisferios norte y sur del planeta podemos ver como la tierra se transforma perdiendo sus colores y su vitalidad, mientras que en el centro del planeta, el clima favorece que el rostro de la Diosa sea el de una doncella; una Ñusta sagrada que celebra el latido de la vida y que expone sus flores y frutos. Las semillas que guarda no pertenecen exclusivamente al mundo vegetal; son las semillas que todos los seres poseemos. En la constitución de todo ser viviente, están las improntas de la Fuente Creadora, que equiparamos con semillas. Estas semillas poseen nuestros talentos y habilidades más elevadas. Las mismas son activadas cuando entramos en contacto profundo con las energías sutiles de la naturaleza. La Ñusta, es la guardiana de toda semilla y de su desplegar armonioso. En los mitos, Ella aparece como la Ñusta Paqarina, protagonista del mito del Yamor. Ella recibe direccionamiento del Apu Taita Imbabura, emprendiendo un viaje sagrado a las cuatro direcciones en busca de los siete granos que darán vida a una poción de amor, esta poción es la chicha del Yamor. Simbolo de unión con el territorio, de la comunidad, del agradecimiento.
Quilago Paqarina
Cuentan los chachis y cayapas que los abuelos primordiales A-Rucu y Ca- Chimbu, nacieron de las profundidades del océano, mientras en el cielo El Sol y la Luna se abrazaban. Al salir de las aguas, encontraron a un Tigre o Trigresa que los guió del mar hasta las altas montañas. En algunas versiones el tigre es masculino y en otras versones el tigre es femenino, pero siempre se conecta con la autoridad, la defensa del territorio y la posibilidad de encontrar el lugar auspicioso donde el pueblo pueda surgir.
En nuestra conexión con el territorio, reconocemos a esta figura primordial felina como el precedente mitológico para los linajes de Reinas-sacerdotisas que ostentaron el titulo de Quilago. Más allá de las investigaciones y mitos que rodean a la figura de las Quilago consideramos que este grupo de mujeres fueron mediadoras entre el reino espiritual y el plano físico. Encarnaban la Fuerza misteriosa de la Quela Nu, la Mujer Jaguar primordial del Reino Espiritual a la que consideramos la Guía que nos lleva hacia nuestro destino. Si hemos germinado nuestras semillas su figura nos lleva a través de los senderos y desafíos que nos lleven al lugar de nuestro florecimiento.
Mama Paqarina
Desde las profundidades de la Laguna de Busa, los pueblos cañari cuentan que la Gran Madre Serpiente se alzó y modeló el territorio. La identIdad cañari reconoce a la Gran Serpiente como su Madre y a la Laguna de Busa como la Paqarina donde ella mora.
En el Templo de la Diosa reconocemos a la Mama Paqarina como «Aquella que posee la energía serpentina de la creación». Honramos la energía vital que nos vincula a todas cosas a través del tejido que es su matriz y experimentamos como «realidad».
La Mama Paqarina como tal, no aparece en ningún mito, pero reconocemos, que las Grandes Serpientes primordiales que han retratado el principio femenino durante milenios son las representantes de este Rostro en nuestro territorio y reconocemos en el mito cañari la expresión más pura y atávica de este poder generador.
Ñaupa Paqarina / Ñawpa Paqarina
La Ñawpa Paqarina es quizá la figura más enigmatica con la que nos conectamos en el templo.
Ella esta conectada con las Aguas del cielo, pero también con el rayo. Al igual que la Mama Paqarina está ligada con la serpiente. En algunos mitos andinos se cuenta que la Yacumama (Madre de las Aguas) y la Sachamama (Madre de los bosques) las serpientes primordiales salen del mundo interno, conocido como Uku Pacha. La Sachamama se convierte en los bosques y en el Arból Cosmico que conecta los tres niveles del Cosmos, mientras que La Yacumama, se transforma en los ríos que surcan la tierra y luego asciende a las alturas donde se transforma en el rayo.
La Ñawpa Paqarina es el aspecto de la Gran Madre que es primigenio, no solamente es «anciana», Ella une el fin con el principio. Es la sabiduría del pasado que se pone al frente para guiar el presente. Sostiene el rayo como cayado para abrir el camino y transformarlo todo. Ella es la sembradora de las semillas y quien puede despertarlas. Su rostro es dificil de develar ya que se esconde en las abultadas nubes que anuncian la tormenta. Su presencia se puede sentir en la caida del rayo y su voz en la tempestad.
Ella nos invita a retornar a la oscuridad, a lo profundo de la tierra cuando la chacra/ (huerto) está con la hierba alta por las lluvias y no ha sido deshierbada todavía. Ella es la fuerza de lo «antiguo» que nos llueve hacia el germinar.
Conecta con nosotr@s
Si sientes el llamado, puedes escribirnos aquí, para recibir más información y abrir un espacio de diálogo.
Encuéntranos en nuestra redes o escríbenos: